Nuestro barrio – Nuestros niños

Colombia

En el municipio de Soacha (Cundinamarca), al sur oriente de Bogotá se encuentra la comuna número 4 donde se localiza Altos de Cazucá. En una población de 69.350 habitantes se encuentra ubicada la Corporación Humanitaria Tierra Viva. Esta zona colindante a la capital colombiana presenta dinámicas propias de contextos vulnerables como indigencia, drogadicción, pandillismo y exclusión social. Debido a esto, la Corporación Humanitaria Tierra Viva ha venido brindando atención psicosocial integral a individuos y grupos humanos afectados por el conflicto armado interno y diferentes formas de violencia en Colombia. Trabajando por la reconstrucción de proyectos de vida de la población civil afectada, en situación de vulneración de derechos, en riesgo o en situación de desplazamiento forzado, especialmente niños/as, jóvenes, mujeres, campesinos/as, población afro colombiana e indígena.

Problema

La falta de herramientas referentes a pautas de crianza que tienen las familias vinculadas a Tierra Viva llevan a la reproducción de un sistema de conductas basado en mecanismos de violencia, a partir del cual se crean situaciones de maltrato y abandono en los niños, niñas y adolescentes; situaciones que deben ser abordadas desde prácticas de desarrollo integral de proyectos de vida basados en un sistema de valores diferentes que priorice la perspectiva de Derechos y Deberes de las familias. El maltrato y abandono retrazan el desarrollo infantil de los niños, niñas y jovenes influyendo de manera negativa en sus capacidades de aprendizaje, sus formas de resolver problemas, su crecimiento y desarrrollo su rendimiento academico y su socialización. Situaciones que se refuerzan y se vuelven naturales en las relaciones familiares y comunitarias en donde los niños, niñas y jovenes no son protejidos ni cuidados.

Proyecto

Con este proyecto buscamos promover la construccion del proyecto de vida en compañia de las familias y la comunidad de los niños, niñas, adolescentes y jovenes de Altos de Cazucá que asisten a Tierra Viva. Fortaleciendolos como sujetes de derechos y deberes que permitan mejorar sus condiciones de vida.

Beneficiarios

100 niños, adolescentes y jovénes.

Voluntarios involucrados